Lentes de las gafas de sol ¿de qué materiales puedes encontrarlas?

Cuando hablamos de gafas de sol podemos entender que se clasifican por estilos, modas, formas, monturas y, también, por tipo de lente. Más allá de la cuestión que cualquier comprador se realiza cuando va a comprar unas gafas sobre la calidad de las mismas, está aquella sobre los tipos de materiales de los que pueden estar hechas las gafas, sobre todo, en relación a la lente.

Atendiendo al origen material, los cristales de las gafas de sol responden a dos grandes tipologías: orgánicas o minerales. Las lentes orgánicas son polímeros -plásticos de manera más simple-, mientras que el cristal mineral es vidrio compuesto por sílice y óxidos metálicos.

Por otro lado, la resistencia al rayado convierte al material mineral en apto para condiciones extremas (con un reverso negativo, ya que el cristal es tan rígido como frágil). Por este motivo, si sometes a tus gafas de sol a ‘situaciones de riesgo’, hay que optar por otro tipo de lentes orgánicas: las de plástico de policarbonato. Vamos a ver toda la clasificación:

Orgánicas

Son las más comunes, utilizadas por las marcas para fabricar sus gafas de sol. Duran bastante antes de tener cualquier rayadura, aunque se ensucian con facilidad. Pesan poco, por lo que son ligeras y fáciles de llevar. Muchas, además, llevan antirreflejante en la parte interna, para mejorar la visibilidad. Con mucha resistencia ante los golpes, proporcionan una gran protección frente a chispazos y no se astillan.

De cristal

La visión con este material es excepcional. Y otra de las ventajas es que se limpian muy bien y son más resistentes a arañazos. Los golpes y caídas, eso sí, son peligrosos para este tipo de gafas ya que el cristal se rompe muy fácilmente. Al pesar más, es cierto que cada vez menos marcas utilizan este material para su fabricación. Cuando las gafas son graduadas, este es el material utilizado.

Policarbonato

Este material es extremadamente resistente a los golpes y además es muy ligero y pesa poco, lo que lo hace perfecto para las gafas de sol deportivas. Aunque su visión no es tan nítida como la que puede tenerse en lentes de cristal o lentes orgánicas, pero esa durabilidad y adaptabilidad las hace perfectas para ciclistas, runners, etc. Suelen ir sin montura, en todo lente, o con monturas muy flexibles y de poco peso. Las gafas de policarbonato han superado, en algunos aspectos, a materiales como el CR39: por su liviandad, menor grosor y, especialmente, poca fragilidad.

Lentes polarizadas y fotocromáticas

Degradadas o de espejo, las gafas de sol se benefician del origen sintético y mineral de los cristales para diversificar el producto por mediación de filtros: así nos encontramos con las gafas polarizadas y fotocromáticas. Se trata lentes compuestas por cristales que pueden ser de vidrio o polímeros -plástico-. Gracias a un filtro, la polarización elimina los molestos reflejos que se producen en determinadas superficies -los cristales Multilayer poseen este material filtrante, capaz de eliminar esos incómodos brillos; son gafas de espejo atenuadas-. En cuanto a las gafas fotocromáticas, se oscurecen ante los rayos ultravioleta y proporcionan protección solar en exteriores. Los denominados cristales degradados ofrecen una protección discreta, y son perfectos para exposiciones eventuales o para conducir.

Ver todas las gafas polarizadas Roberto

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *