Cuida la salud de tus hijos, cuida sus ojos del sol

Aunque no te encuentres en la playa o en la piscina, aunque no estemos en medio de los sofocantes julio y agosto y aunque no se salga a la calle en ropa más que ligera todavía, el sol está ahí, siempre, aun cuando las nubes lo cubren, y daña los ojos, sobre todo los de los niños. Por eso debes ponerle gafas de sol a tus hijos, porque sus ojos no filtran tan bien los rayos ultravioleta como lo hacemos ya de los adultos, y porque los más pequeños también se merecen ir a la última moda y sin sufrir molestos deslumbramientos.

Está más que asumido que los niños deben llevar protección solar en la piel, estar correctamente hidratados y llevar ropa adecuada (incluidas gorras) que les protejan de los rayos ultravioleta. Sin embargo, parece que no se le da suficiente importancia a la salud de los ojos a pesar de que está clínicamente probado que los niños que utilizan gafas de sol, previenen posibles problemas oculares de adultos.

Porque ¿qué pasa cuando los niños se exponen al sol sin la protección adecuada para sus ojos? A corto plazo, una exposición prolongada y descuidada puede provocar quemaduras, conjuntivitis, queratitis, dolor, etc. y a largo plazo las consecuencias son fatales, ya que la acumulación de la radiación puede llegar a producir hasta cataratas, que aunque son operables, producen daños irreversibles en las retinas.

Por eso es necesario que desde bien pequeños los niños lleven unas gafas de sol cuando salen a la calle. Algo que, en cuanto empieza la primavera, con los días más largos y las consecuentes salidas a la calle, debe tenerse aún más en cuenta. Pero no cualquier gafa vale. Las gafas deben tener protección 100%, es decir, con todos los filtros UV necesarios para realmente resguardar de las radiaciones solares y es importante que, en lo posible, no distorsionen los colores. También hay que elegir la adecuada en función de si se van a utilizar para pesar por la calle, para realizar deportes de mar o para la montaña.

Es importante prevenir, antes que curar. Como hemos dicho, hasta la adolescencia los ojos de los niños no están totalmente formados y sus cristalinos no protegen del todo la retina de posibles daños. Por eso las gafas que se elijan deben darnos garantías de calidad. Y con Roberto no solo cumplen con eso, sino que también van a la última moda. Porque la salud de tus hijos es importante, cuida sus ojos con gafas de sol.

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