Verano a la vista: todo lo que no te puede faltar y los consejos que no debes olvidar

A pocos días del comienzo oficial del verano, y a muchos grados de la primavera, el sol luce bien alto, los días son más largos y las necesidades diarias de cada uno cambian. No solo en cuanto a vestimenta y complementos, también en lo que respecta a alimentación, hidratación y cuidados de la salud.

Crema protectora

Con las altas temperaturas los telediarios comienzan a llenarse de cuidados y protecciones obligatorias para todos, haciendo especial hincapié en niños y ancianos. El sol puede hacer estragos en la piel por eso siempre se recomienda el uso de crema protectora incluso aunque no se vaya a ir a la playa o a la piscina. Simplemente el hecho de salir a la calle ya conlleva una exposición a los rayos UV frente a los que hay que protegerse.

Estas cremas se pueden encontrar con infinidad de particularidades, y entre las diferencias se encuentra el factor de protección. Se aconseja utilizar un factor 30 como mínimo, siendo el factor 50 el más recomendable. Hidratarse en casa después de haber estado expuesto al sol, también es un consejo a tener en cuenta para mantener la piel protegida.

Gafas de sol, sombrilla y sombrero

Lo mismo ocurre con los ojos. Es indispensable llevar unas gafas de sol aunque no se vaya a conducir o a practicar deporte, o a estar en la playa. Un paseo al supermercado es motivo más que suficiente para llevar la vista protegida. Además, con la cantidad de modelos que hay en el mercado ¿cómo resistirse?

Por otro lado, si se va a estar en piscinas, no abrir los ojos debajo del agua, para que el cloro no los irrite. En caso de sequedad extrema por causa como, por ejemplo, el exceso de aires acondicionados, hidratar los ojos con lágrimas artificiales.

Una de las cosas que más sufre cuando se está bajo el sol, es la cabeza. Demasiado sol puede provocar mareos y desvanecimientos, y puede ser que simplemente usando gorras y sombreros se pueda evitar (junto con otras claves como beber suficiente líquido).

Por otro lado, existe un elemento básico en verano: la sombrilla. No se trata de ir con ella a modo paraguas por la calle (aunque cada vez es más tendencia gracias a los turistas extranjeros), sino de ir con una a la playa, usar las de la piscina, o situarte debajo de una en las terrazas. Aunque bajo una sombra siguen siendo peligrosos los rayos UV, disminuye un poco su intensidad y, sobre todo, el calor.

Hidratación

Siempre se habla también de la necesidad de ir hidratado. Es la época de las botellas de agua bien congeladas, de los zumos, de los refrescos, del gazpacho, de la fruta como el melón y la sandía, etc. La época en la que lo líquido le gana el terreno totalmente a la comida sólida. Un indispensable.

Otra cosa que ocurre en verano es que llega la famosa operación bikini. Y comienza a hacerse más deporte. Pero, además de llevar indumentaria adecuada, incluidas las gafas de sol deportivas, conviene no realizar ejercicio en las horas de más calor, lo mejor es esperar a que sea a primera hora de la mañana o a última de la tarde.

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