Cuando buscas gafas de sol para la playa debes conocer que las gafas de sol cumplen una doble función: una estética y otra de protección de los rayos UVA del sol, por eso es en verano cuando las gafas de sol se convierten en un accesorio indispensable.

En la época estival tenemos más horas de sol y pasamos más tiempo al aire libre, por eso debemos usarlas, sobre todo si vamos a la playa o a la piscina. A veces no somos conscientes de la necesidad de cuidar nuestros ojos, pero la exposición solar, especialmente en verano, sin una adecuada protección puede ocasionar lesiones en la córnea, el cristalino y la retina y esas lesiones pueden derivar en conjuntivitis, úlceras o degeneraciones de la retina, entre otras cosas. Esto se debe a que los efectos de los rayos UVA del sol son acumulativos, y por eso existe un riesgo mayor de sufrir lesiones oculares a medio y largo plazo.

Por eso nuestro primer consejo es que compréis siempre gafas de sol homologadas. Para ello debemos tener en cuenta una serie de recomendaciones:

  • Los cristales no pueden ser de plástico, sino de cristal o de material orgánico. De esta manera evitaremos que ante una larga e intensa exposición solar nuestros ojos sufran daños.
  • Las gafas de sol deben llevar un sello de garantía y de calidad de la Comunidad Europea en el que se indique el tipo de filtro y de protección de los cristales. El problema de esto es que el sello se falsifica en muchas ocasiones.
  • Es recomendable comprobar que se incluyan también los datos sobre la empresa del fabricante o distribuidor para saber que cumplen con la norma europea UNE EN 1836.

Por supuesto, llevar unas gafas de sol bonitas y que nos favorezcan no está reñido con cuidar nuestra salud visual. En la actualidad existen en el mercado infinitos modelos que se adaptan a nuestros gustos y necesidades. Así que no tenemos excusas para no comprar gafas de sol.

Las gafas de sol para la playa más recomendables son las de lentes oscuras con filtro de protección 3, ya que son ideales para fuerte luminosidad, con una absorción de luz de entre el 82% y el 91%.

Las gafas de sol para la playa son especialmente necesarias por varias razones:

  • Protegen la salud visual. En la playa la incidencia del sol es más directa que si comemos en una terraza o damos un paseo. Además, la playa refleja los rayos del sol un 30%, y en concreto el agua un 60%, independientemente de si el día es soleado o no.
  • Protegen los ojos del viento y de la arena. En la playa estamos expuestos de forma más directa al viento, y las gafas pueden evitar que se nos sequen los ojos o se nos meta arena.
  • Protegen la piel. La piel que hay alrededor de los ojos es muy sensible y una sobre-exposición solar deteriora la calidad de esa piel y hace que aparezcan arrugas. Aunque utilicemos contorno de ojos y nos echemos crema antes y después de ir  a la playa, las gafas de sol nos protegen mejor y más eficazmente esa zona.